No existen amores eternos,
fidelidades incondicionales.
Ya no hay Florentinos,
tampoco nos quedan Ferminas.
Queremos todo, y a la vez,
no queremos nada.
¿Cómo vamos a ponernos
de acuerdo cuando ustedes
son todas putas y nosotros
todos iguales?
Mentiras "blancas" y risas
falsas, amistades de cotillón.
Bienvenidos sean todos
al amor en los tiempos de
mierda, al cual, sobrevaluado,
ya nadie le tiene confianza.
Todo sería más fácil si
empezamos por admitir
que los hombres también
lloramos...
Y las mujeres también
se hacen la paja...
2 comentarios:
muy creativo y cierto !
Gracias anónimo :)
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