Y las nubes - grises, violentas -
colman de melancolía mi paisaje urbano
mientras dibujo tu imagen en todos lados.
De esta guerra que se desató en septiembre
no queda mucho por recordar.
No hubo flores, amores ni abrazos capaces
de detener tanta energía contenida.
El corazón, desolado, se hace eco de tus palabras,
un cuarto vacío que vas abandonando.
Risas que se van alejando, tus pasos al salir
y un violento portazo.
De lo que no fue no quedan rastros,
solo fragmentos - sueltos - esperando ser encontrados.
Una colección de imágenes y sentimientos
como esquirlas incrustados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario