Gota a gota entrabas,
endulzabas un poco,
matabas después.
Una droga difícil de dejar,
de esas duras que ahuecan corazones
Y yo que soy un tipo blando
chapoteaba en tus excesos.
Respiraba tus mentiras.
Inhalaba tus silencios.
Hoy, todavía, te encuentro.
Entre trazos perdidos
me quemas el cerebro.
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